Carlos Siqueira

2018-01-03 | Uncategorized | By Alexandra | 0 Comments

Carlos Henrique Siqueira tiene un amor eterno: el puente Rio-Niterói, donde trabaja
como ingeniero desde 1972. Su gran pasión es cuidar a la reina de los puentes brasileños (en portugués, puente es femenino) para que sea una dama longeva en un mundo que ya tiene tres millones de puentes. Urca le recuerda a un pueblo del interior y aquí es conocido como Carlos Henrique del Puente.

Los puentes envejecen como las personas?
“Todo el mundo quiere vivir mucho, pero nadie quiere envejecer. Todavía no se descubrió, ya me gustaría descubrir las aguas de la fuente de Ponce de León, que uno bebía y rejuvenecía. El día que la encuentre, la tomaré y dividiré mi tiempo entre Urca, mi Paraíba natal y el puente Rio-Niterói.”

Como era la Bahía de Guanabara?
“Antiguamente, cuando empecé a hacer las inspecciones del puente, en 1979, íbamos en un barco abierto, despacito, y veíamos unos meros enormes que saltaban y caían dentro del barco, ni hacía falta pescar. También había buceadores que trabajaban en las fundaciones del puente. Los tipos buceaban, a veces sin nada, tardaban un minuto o dos, y de golpe subían con un pulpo enrollado en el cuerpo, nadaban hasta el barco, abrían la mano y decían, ‘saca este pulpo de aquí’, las ventosas pegadas, un pulpo enorme.”

Se imagina una vida después del puente?
“Mi proyecto de vida, no puedo precisar cuándo, pero ya en el ocaso de mi vida, quiero vivir en una ciudad del interior de Paraíba, no en João Pessoa, que es una capital muy grande para mí, sino en una ciudad pequeña del interior. Voy a tener mi casa, mi televisión, mi computadora, eso no puede faltar, y voy a colocar una placa en la puerta: “Refuerzo escolar gratuito, niños hasta 12 años”. No tienen que pagarme nada, el pago es que esos niños sean los mejores de su clase. Y voy a enseñar gratis, ese es mi proyecto de vida.”

LEAVE A REPLY

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*